Sector agrícola y MOP levantan puntos críticos para implementar medidas ante anuncio de nuevas precipitaciones
Tras la saturación de quebradas, se busca reforzar la infraestructura hídrica y vial en el Valle de Copiapó. Apuestan, una vez más, por una articulación público-privada que permita asegurar la continuidad de la actividad agrícola y la seguridad de la infraestructura.
En una visita a los campos y predios afectados por las recientes lluvias, la Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó (APECO), autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP), la Dirección General de Aguas (DGA) y la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) evaluaron los daños y analizaron las medidas de preparación que se adoptarán ante el anuncio de un nuevo frente de mal tiempo.
El recorrido, que abarcó desde la parte alta de la cuenca hasta los sectores bajos, permitió identificar puntos críticos donde la infraestructura hídrica y vial se vio comprometida. Alejandra Narváez González, gerenta de APECO, destacó la importancia de esta gestión preventiva, pero también advirtió los riesgos tras el último sistema frontal: “Efectivamente las quebradas funcionaron pero con la última lluvia se saturaron. Entonces; otro frente de mal tiempo podría ser súper peligroso porque no resistirían y podrían cortar los caminos. La idea de esta visita es trabajar en forma conjunta y de alguna forma aprovechar recursos tanto públicos como privados. Creemos que fue una buena visita… la idea es ser proactivos”.
“La Comunidad de Aguas Subterráneas va a presentar una propuesta para evaluar qué puntos se pueden intervenir y cómo reforzar sectores de puentes con quebradas saturadas, que ya han sido trabajadas por algunos de nuestros asociados”, agregó Narváez.
La prioridad inmediata para las autoridades es asegurar la continuidad de la actividad agrícola y la seguridad de la infraestructura pública, así lo declaró María Fernanda Avilés Flores, directora regional de la DGA, quien señaló que el trabajo se divide en etapas, comenzando por la emergencia actual. “Gracias al catastro que hizo APECO nos indicaron cuáles son los sectores más críticos que tenemos que abordar para que los agricultores tengan acceso al agua, que es prioritario para sus cultivos. Y, por otro lado, si tenemos otro evento meteorológico, lo prioritario es prepararnos y hacer un despeje de quebradas, después nos enfocaremos en la reconstrucción”, señaló.
Por su parte, las organizaciones de usuarios de agua remarcaron la necesidad de recuperar la capacidad de drenaje del río para evitar desbordes. María Fernanda Prohens Poblete, gerenta de las Comunidades de Aguas Subterráneas (CAS) sectores 1, 2 y 3, valoró la instancia técnica: “Nos permite compartir el diagnóstico que realizamos y además identificar los puntos críticos de la parte alta de la cuenca, tanto por el daño productivo, pero también aquellos sectores donde las quebradas y el río deben recuperar su capacidad de drenaje y con esto disminuir el riesgo ante nuevas precipitaciones. La vinculación con el sector público es clave ante este tipo de emergencias”.
Desde el Ministerio de Obras Públicas, se reafirmó el compromiso de actuar con urgencia a través de sus distintas direcciones de manera integrada. Juan Antonio Cortés, jefe del Departamento Regional de Contratos de Vialidad, evaluó positivamente la jornada en el marco de la situación de emergencia y explicó que pese a que el daño en la Provincia del Huasco fue mayor, “también estamos acá porque entendemos que el impacto el evento meteorológico hacia los agricultores no fue menor”. En ese sentido, señaló que por indicación de la seremi Paula Guerrero se constituyó un equipo del Ministerio de Obras Públicas “para poder ver esta problemática desde un punto de vista mucho más integral, en donde colaboramos de manera interdisciplinaria entre los servicios para poder entregar una respuesta provisional, y esperamos poder entregar una respuesta definitiva a corto plazo”.
Finalmente, Eduardo Astudillo Araya, en representación de la Seremi del MOP, enfatizó que no pueden ser ajenos a la realidad de un sector que es el motor económico de la región “La agricultura es una línea económica muy fuerte de la región. Así que nada, estamos acá ahora en terreno justamente para poder levantar, ver junto con ustedes las priorizaciones de lo que se requiera y ver en qué medida podemos nosotros participar para poder ser parte de la solución a esta problemática”.
El trabajo conjunto entre el sector público y privado continuará durante los próximos días con intervenciones en puntos estratégicos para mitigar los efectos del fenómeno meteorológico que se aproxima.


